Siguiendo a Saenz de Urraca (1872) en su clasificación de viviendas
rurales, define la "casa lagar" como aquella cuya parte principal
se halla destinada a la
elaboración de vinos
.
En estos tipos de casas predomina el sentido utilitario, el funcionamiento,
están muy ligados a las tradiciones del entorno, eran una manifestación
de la vida del hombre campesino pasando a un segundo plano la comodidad.
Un recurso natural muy apreciado en el emplazamiento de las viviendas, va
a ser la disponibilidad de agua. Las viviendas en los Montes se ubicán
en puntos donde existen cursos de agua, o resurgimientos de las mismas,
de las cuales se abastece la población en las necesidades cotidianas
y utiliza para sus regadíos y ganado.
La distribución de los lagares conforma un hábitat poblacional
disperso en el espacio físico de los Montes, pero concentrado en
el espacio funcional de las viviendas, por el número de familias
que podían vivir en un mismo lagar. En relación al número
de éstas, se le iban adosando partes a las viviendas.
La tipología de la vivienda era de arquitectura popular, estaba construida
por las propias personas que las habitaban, cuyo arte se transmitía
de generación en generacion.
La construcción de las viviendas se adaptaba a los materiales que
suministra el entorno. Sus muros eran de manpostería o de tapial,
de piedras pizarrosas y cementados con argamasa de barro de los alrededores.
Estaban recubiertos por barro y encalados, y tenían un grosor superior
de sesenta centrímetros que aislaba la vivienda de las inclemencias
meteorológicas. En los elementos de mayor resistencia se utilizaban
ladrillos grandes y toscos de barro, cocidos artesanalmente (MARTIN, M.1982).
Los techos se construían a una o dos aguas, recubiertos por tejas
semicilíndricas de barro cocido. Su cubierta se confeccionaba con
cañas entretejidas con cuerdas de esparto y recubiertas por una gruesa
capa de barro que se sustentaban sobre troncos transversales de madera de
árboles. Los suelos estaban empedrados o cubiertos de losetas de
barro. Los postigos de las ventanas y las puertas de entrada a la casa y
a las distintas dependencias, eran grandes y gruesas estando hechas de madera
de pino. Eran motivo de distinción en las casa más nobles
las tejas de barro vidriado de colores, las vigas de madera de pino rojo,
los cristales en las ventanas, o la existencia de capilla u oratorio.
En relación al volumen construido, algunas son de poco porte y otras
forman conjuntos más densificados. La mayoría de una sola
planta, aunque también existen de dos, con el número de piezas
(cocina, alacenas, horno, dormitorios, escalera, bodegas, lagar, cabrerizo,
patio,
molino de aceite
) o disposición
de las mismas en función del eje principal de la vida cotidiana que
era la cocina.
En ellos vivían de una, a varias familias en diferentes aposentos,
existiendo también lugares donde guardar el ganado. La mayoría
fueron residencias constantes de sus propietarios, otras se usaron como
residencias estacionales por los mismos, aunque en ellas vivían los
caseros y trabajadores del campo. Estas últimas aunque fueron muy
pocas, se construyeron con mucho lujo porque pertenecían a familias
que se habían beneficiado del explendor económico del comercio
en Málaga.
Hoy, apenas quedan algunas viviendas, la mayoría deficientemente
conservadas, salpicadas en el paisaje de los Montes de Málaga.
A fin de ilustrar gráficamente la distribución interna
de la edificación, y la compartimentación de las distintas
funciones, se adjunta el plano en planta del lagar de Torrijos. En los lagares
se distingue entre las instalaciones relacionadas con el trabajo de la finca
y las destinadas a la vivienda de sus moradores. En relación a las
primeras, constaban en esencia de los siguientes elementos: el lagar/bodega,
el patio, la cuadra, el pajar, el granero, los cobertizos, almacenes, el
establo etc. Además podia aparecer también un molino de molturar
aceituna. Por supuesto en función de la importancia del lagar, estos
elementos eran más ó menos amplios, y ocupaban una ó
varias dependencias.
Las viviendas que antes mencionábamos, se disponian de forma que
en la planta baja se distribuían los dormitorios; cocina; despensa;
etc, del personal de la finca y en la planta alta los dormitorios y demás
servicios del propietario y su familia. En el caso de tener una sola planta,
todos los elementos se situaban en el mismo plano que las dependencias de
trabajo antes mencionadas.
Ciñiéndonos exactamente a lo que era el lagar dentro de la
edificación. Diremos que era de las dependencias de mayor tamaño
de la casa. Normalmente era del tipo denominado de prensa de viga, aunque
también existían los llamados de prensa metálica de
dos columnas. Se encontraba siempre en una parte accesible de la casa, para
facilitar la entrada de las uvas que, procedentes de la vendimia del año,
se utilizaban para la pisa, prensado y posterior obtención del caldo.
Próximos al lugar donde estaba la prensa, se encontraban el tinado
y la bodega. El primero se componía de una serie de tinajas de barro
casi totalmente enterradas en el suelo de la estancia y la segunda aparece
en el lagar dependiendo de sí la crianza del caldo se producía
o no en la finca.